
El libro "La Santería" analiza espiritualmente a esta religión, procedente del Africa e introducida en Cuba en el siglo XVI por el arribo de sus primeros habitantes en condición de esclavos.
Además describe cómo las distintas regiones influyeron en el posterior comportamiento del hombre ante la vida en aquella época y su repercusión en sus descendientes.
Se relata también su participación durante las guerras de independencia de Cuba enrrolados en las fuerzas mambisas y donde lograron destacarse por su valor y santo patriotismo, no sin antes haber visitado al padrino de religión, quien les preparaba un resguardo, asegurándoles que siempre vencerían, que nada, ni aún las balas enemigas, podrían hacerle daño.
Así como las características de los africanos que vivieron en Cuba erán distintas, también eran diferentes las formas de practicar su religión y sus ritos.
Por ese motivo, en la Santería se practicó y se practica la Santa Bárbara Bendita y la Santa Bárbara Judía.
La Santa Bárbara Bendita asoció sus prácticas a sus ídolos con los santos de la iglesia, pero laborando al estilo de su país, utilizando nombres africanos, plantas medicinales, semillas, raíces, adorando piedras y caracoles a los que les conceden facultades agoreras, pero nunca para proporcionar daños, hechicería etc, que pudiera perjudicar la personalidad de su religión.
Para ellos, la Santa Bárbara Bendita es aún como un espiritismo doctrinal o en desarrollo.
El libro define posteriormente la Santa Bárbara Judía. Relata anécdotas conocidas en provincias del extremo oriental de Cuba donde la falta de análisis espiritual, propició opiniones no favorables a la misma.
Próximamente usted podrá leer la continuación de tan subyugante tema y podrá observar como el dolor del espíritu puede ejercer una tara espiritual.