CALAMIDADES DESTRUCTORAS
En forma de preguntas y respuestas, los Espíritus explicaron todo lo que la Humanidad estaba preparada para recibir y comprender, esclareciéndola en cuanto a los eternos eneigmas de saber de dónde venimos, por qué estamos aquí, y para dónde vamos, facilitando, así al hombre, la comprensión de los más difíciles problemas que lo envuelven….

 



EL LIBRO DE LOS ESPIRITUS 1857 – ALLAN KARDEC
¿Con qué objeto castiga Dios a la humanidad con calamidades destructoras?
Para hacerla adelantar con más rapidez. ¿No hemos dicho que la destrucción es necesaria para la regeneración moral de los Espíritus, que adquieren en cada nueva existencia un nuevo grado de perfección? Es preciso ver el fin para apreciarle los resultados. Vosotros no los juzgáis más que desde vuestro punto de vista personal, y los llamáis calamidades a consecuencia del perjuicio que os ocasionan; pero estos trastornos son necesarios a veces para hacer que se establezca más prontamente un orden de cosas major, y en algunos años lo que hubiese exigido muchos siglos.

La Fé
LIBRO LA LUZ 1957 – JOSE DE LUZ
La Fé es una luz que se encuentra delante del camino que nosotros tenemos que recorrer en la vida. El hombre, al despertar a la vida se encuentra en un mundo desconocido para él y solo la conciencia de las cosas que lo rodean van haciendo que vaya reconociendo ese medio ambiente.
El hombre con fé espiritual, soporta la dolencia física y aún la pérdida de su materia, pues sabe que solo sufrira una transformación en su envoltura pero que volverá en otro cuerpo. Sus fracasos materiales los acepta como una depuración de faltas pasadas, de modo sea, que en una nueva etapa, no tener el dolor de pasar por la misma pena. Conoce la meta a que tiene que llegar y lucha denodadamente por alcanzarla; no importa las vicisitudes y sacrificios que tenga que realizar para alcanzarla, porque en ningún momento se siente solo.

LA ESPERANZA
Oraciones Escogidas – ALLAN KARDEC
Yo soy la que canto por el camino con la voz del ruiseñor, y la que el eco de los bisques exalo esas notas lastimeras y armoniosas que os hacen entrever los cielos; yo soy la que inspiro a la golondrina el deseo de anidar sus amores al abrigo de vuestros techos; juego con la brisa que acaricia vuestros cabellos; derramo a vuestros pies los perfumes suaves de las flores de vuestros jardines, y casi nunca ocupáis vuestro pensamiento con esta amiga que tan sincera os es. No la rechacéis: es la Esperanza.